QUEARTIB ha trabajado en la revalorización de la producción artesanal de quesos y lácteos en Iberoamérica mejorando la gestión y procurando la sostenibilidad de las queserías artesanales y PYMES lácteas. La red está integrada por instituciones de investigación, desarrollo e innovación, asociaciones de productores artesanales, PYMES y cámaras de industrias.

La producción artesanal de quesos ha experimentado dificultades en los países iberoamericanos, resultado de la fluctuación de precios, la alta intermediación comercial local y la competencia con plantas industriales, situación que afecta a la generación de empleo e ingresos familiares. A esto se ha sumado la sub-valoración del queso artesano por considerarse de inferior calidad sensorial y microbiológica, y la marcada preferencia por productos industriales, incluso en relación con productos artesanales con reconocimientos internacionales, que deben vender sus productos más baratos que las grandes compañías lácteas.

QUEARTIB ha elaborado una carta de distribución regional de producciones artesanales con gran cantidad de información producto de las investigaciones realizadas, que incluye la tecnología que se utiliza en la producción de quesos, los procesos implicados, la seguridad alimentaria, los factores ambientales y otros aspectos que se integran en un sistema de calificaciones para cada productor.

Para contribuir a mejorar el proceso de elaboración, QUEARTIB brindó asistencia técnica y dio respuesta a aspectos importantes del producto, incluyendo defectos en la forma, envasado, condiciones de maduración y vida útil. Por otra parte, la red ha trabajado en aspectos de seguridad alimentaria ya que el conocimiento de los contaminantes habituales y un proceso de elaboración controlado contribuyen a obtener quesos más sanos y seguros para el consumidor.

Otro eje de capacitación trabajado por QUEARTIB es la formación de jurados, técnicos y queseros en el análisis sensorial de quesos.  La formación de los jueces y la realización de catas y concursos de quesos ha constituido un verdadero motor de la mejora de la calidad observándose una gran evolución de los productos en Argentina y Uruguay.

QUEARTIB ha estimulado la producción de quesos autóctonos de gran calidad, que puedan ampararse en denominaciones de origen protegidas. Por ejemplo en la zona de Tandil (Argentina) se ha obtenido la denominación de origen del Queso Banquete, producto típico desde hace muchos años. En el caso de Suipacha, se ha trabajado en la idea de elaborar un queso típico regional, con características particulares en conjunto con cuatro empresas de la región, el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires y la Universidad Nacional de Luján. El Queso Suipacha es hoy unos de los productos más buscados por los turistas que visitan la región.  

Esta red también ha trabajado en aspectos medioambientales como parte de un desarrollo integral del proceso de produccióncreando conciencia sobre este tema donde antes no existía. Con este fin, se encomendó a cada establecimiento realizar una evaluación de sus actividades productivas y del impacto que estas tienen sobre el ambiente identificando estrategias para mejorar su huella ecológica. A raíz de esta revisión se implementaron acciones tales como la reducción del consumo eléctrico, mejoras en el manejo del agua, revisión en las compras, manejo y prácticas de almacenamiento de las materias primas, gestión de los recursos, entre otros.

Otros resultados del trabajo de esta red incluyen la constitución de la asociación de queseros artesanales de Costa Rica y el diseño de una planta piloto de pequeña escala destinada a trabajos de I+D+i en el sector lácteo uruguayo. En Argentina, Brasil y Uruguay se ha generado una red de Pymes lácteas que ha obtenido fondos de cooperación de Australia para el estudio de la generación de lactosuero y el desarrollo de subproductos con mayor valor agregado como bebidas lácteas o ingredientes para el mejoramiento de la alimentación animal.