|
Forum CYTED-IBEROEKA 2009 Innovaciones en los servicios al comercio exterior La competitividad empresarial es uno de los pilares básicos del comercio exterior de un país y por tanto de su integración en un mercado globalizado como el actual. El logro de la mejora competitiva así como de una balanza comercial positiva es un reto actualmente para los países iberoamericanos que es posible superar a través de la innovación. Esto permitirá el desarrollo y comercialización de productos de alto valor añadido, más allá de las materias primas tradicionales. La generación de riqueza que supone un comercio exterior en alza va a redundar en una mayor disponibilidad de recursos para la innovación, que a su vez incremente la competitividad de las empresas. Se cierra así el ciclo de la innovación con el correspondiente impacto positivo en el desarrollo económico y social de un país. Uno de los principales aspectos que determina el modo en que un país se relaciona con el resto del mundo es su nivel de competitividad, y éste depende a su vez de diversos aspectos. En primer lugar, y desde el punto de vista macroeconómico, la competitividad se asocia con el tipo de cambio respecto al del resto de países competidores. Existe también un concepto de competitividad sectorial, influido por múltiples factores competitivos que imperan en mercados imperfectos. Y por último podemos hablar de cómo la gestión empresarial y la organización influyen en la competitividad de la empresa. Pues bien, es probablemente en el concepto de competitividad sectorial y empresarial donde existe una posibilidad de mejora muy importante y dónde, a través de la innovación más se puede avanzar, logrando un impacto muy importante en el comercio exterior. La innovación tecnológica, tanto de producto como de proceso, que se ha venido produciendo en las últimas décadas en áreas como la información, las comunicaciones y la utilización de nuevos materiales, ha sido la clave para la competitividad de determinados sectores de algunos países, en el marco de una tendencia a la globalización empresarial que hace que las organizaciones deban tener en cuenta el concepto de competitividad internacional como clave del éxito de sus actividades. Si tradicionalmente los países iberoamericanos se han especializado en productos básicos de sectores como el agroalimentario o minero, adoleciendo de una fuerte dependencia respecto a productos de alto contenido tecnológico, se presenta ahora una oportunidad manifiesta en la aplicación de las nuevas tecnologías a estos sectores tradicionales. El objetivo es el desarrollo de productos de alto valor añadido, productos más saludables, envases que alarguen la vida del producto, etc. También se encuentran al alcance las tecnologías de logística que permiten realizar una gestión integral de proceso y producto, sin olvidar las tecnologías medioambientales, capaces no sólo de gestionar los residuos sino de obtener valor de ellos. En definitiva, se trata de dar el paso hacia una balanza comercial con un mayor peso en productos elaborados competitivos, incorporando la innovación tecnológica para ello. Por último, es preciso apoyar al sector en general y a la empresa en particular en el acceso a los mercados internacionales. La competitividad es condición necesaria pero no suficiente para la comercialización en el exterior y en este aspecto deben existir facilitadores que guíen al empresario en la aventura de la internacionalización. Formación, información y herramientas de gestión son algunas de las claves durante las primeras etapas de este proceso.
|
|

Convenio COPA - CYTED
|
|